Qué llevar en la maleta: guía para tu primer viaje
No necesitas llevar la casa contigo. Esta lista te dice exactamente qué empacar para cualquier destino sin olvidar lo importante.
La maleta inteligente: empaca menos, viaja mejor
El error número uno del novato es llevar demasiado. Mi primer viaje largo metí 22 kilos en una maleta que arrastré por 4 países europeos. Para el día 3 ya odiaba mi vida. No cometas ese error.
Después de años dando vueltas, te digo lo que de verdad funciona.
Deja de empacar "outfits", empaca piezas que combinen
Tu cerebro te dice "necesito un look distinto para cada día". Tu cerebro te miente. Lleva esto:
4-5 camisetas básicas. Las de algodón o lana merino no agarran olor tan rápido y se secan en una noche. Con merino he estado 4 días seguidos y sigue oliendo a limpio. Parece magia negra pero funciona.
Una sudadera o chamarra ligera que se doble al tamaño de una naranja. Las de Uniqlo son mis favoritas para esto.
Un rompevientos impermeable que pese nada. En Londres y Ámsterdam lo usé más que cualquier otra prenda.
3 pares de calcetines de material técnico. Los lavas en el lavabo del hotel, los cuelgas, y en la mañana están secos.
Así tienes combinaciones para 10+ días con poquísimo peso. Y espacio de sobra para traerte cosas de vuelta.
Tecnología que sí o sí debe ir en tu mochila
AirTag o Galaxy SmartTag: pon uno dentro del forro de tu maleta. En 2023, el aeropuerto de Ámsterdam perdió mi maleta y gracias al AirTag supe que se había quedado en Madrid. La aerolínea me la mandó al hotel al día siguiente. Sin el rastreador hubiera pasado 3 días sin saber nada.
Cargador de nitruro de galio (GaN): son pequeñitos y cargan laptop, teléfono y audífonos al mismo tiempo con un solo enchufe. Pesan menos que un cargador normal y te salvan en hoteles con un solo contacto.
eSIM (Airalo, Holafly o similar): la configuras antes de salir y tienes datos apenas el avión toca tierra. Nada de buscar tiendas de chips en el aeropuerto con jet lag y sin café. En Japón instalé la eSIM antes de despegar y al aterrizar en Narita ya tenía internet.
Adaptador universal: compra uno bueno, no el de $3 dólares que se desarma en el segundo uso.
Lo que te juro que NO necesitas
Cámara profesional: a menos que seas fotógrafo y te paguen por ello. Tu celular de gama media-alta toma fotos que hace 10 años requerían equipo de $2,000. En Tailandia llevé mi cámara réflex y solo la usé 3 días. Los otros 18 días tomé todo con el celular.
Guías de viaje en papel: pesan un kilo cada una y se desactualizan rápido. Usa blogs, posts recientes de viajeros y apps.
Joyas o relojes caros: lo único que logras es llamar la atención del carterista. En Barcelona un amigo perdió un reloj heredado de su abuelo por andar de presumido en Las Ramblas. No seas ese.
Toalla de baño: el 99% de los hostales y hoteles te dan una. Si acaso una de microfibra que pesa 100 gramos y ocupa menos que una camiseta.
El botiquín que sí importa
Shampoo y jabón sólido: no cuentan como líquido en el aeropuerto, no se derraman dentro de la maleta (me ha pasado con cremas, un desastre pegajoso), y duran meses.
Lo básico: ibuprofeno, algo para el estómago (en la India me salvó la vida), tiritas para ampollas, y tus medicamentos recetados con la receta original por si acaso.
El resto lo compras allá si lo necesitas. Farmacias hay en todos lados.
Dónde pongo cada cosa en la maleta
Documentos y efectivo: En cangurera pegada al cuerpo o bolsillo interno de la chamarra. Si te roban la mochila, no pierdes lo esencial.
Líquidos (shampoo, bloqueador): En bolsa transparente, arriba de todo. Para sacarla en 3 segundos en el control de seguridad.
Electrónicos: En mochila de mano, nunca en la maleta facturada. Las baterías de litio no pueden ir en bodega. Y si facturas la laptop y la pierden, te quieres morir.
Zapatos: En el fondo de la maleta, metidos en bolsas. Para que no manchen la ropa limpia.
Antes de cerrar la maleta, pregúntate
¿Pesa menos de 10 kg? Si vuelas en low-cost en cabina, este es el límite sagrado. Pésala antes de salir de casa.
¿Configuré el AirTag/Tracker?
¿Tengo el adaptador correcto para el país al que voy?
¿Dejé al menos 20% de espacio libre? Vas a comprar cosas. Siempre.
Viajar ligero no es moda, es necesidad real. Cuando tu vuelo se cancela y tienes que correr a otra terminal, o cuando llegas a ese Airbnb en el quinto piso sin ascensor en el centro de Roma, cada kilo que no llevaste es una bendición.
La primera vez que subí 4 pisos con 18 kilos en la espalda en un edificio antiguo de Lisboa, me juré que nunca más. Desde entonces viajo con 8 kilos o menos. Y soy más feliz.